
Más de 300 familias en municipios como Jerusalén, Beltrán y Pulí dependen actualmente de la explotación de carbón vegetal, actividad que deteriora los ecosistemas del bosque seco tropical debido a la combustión incompleta de restos leñosos y maderables.
Con el objetivo de frenar esta práctica y proteger los ecosistemas, la Gobernación de Cundinamarca puso en marcha un piloto de sustitución productiva en el municipio de Beltrán. Allí se sembró una hectárea de melón con sistema de riego, almacenamiento de agua, acolchado, germinación e insumos que garantizan el desarrollo exitoso del cultivo.
El proyecto no solo busca recuperar el ambiente, sino también fortalecer la economía campesina al ofrecer una alternativa agrícola limpia, sostenible y de mayor valor agregado para las familias que antes dependían del carbón vegetal.
Las autoridades destacaron el trabajo conjunto con @CundiAgro y @AmbienteCund, entidades clave para avanzar en la reconversión productiva que promete un futuro más verde y próspero para la región.





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