Indignación ciudadana. Mientras un grupo de moteros de la comunidad se organizaba para recuperar una moto robada la noche anterior, el alcalde municipal y su secretario de Gobierno quienes deberían liderar la estrategia de seguridad decidieron “acompañar” el operativo desde la comodidad de sus teléfonos celulares.
Según testigos, el mandatario local se limitó a aplaudir a la distancia: “¡Excelente trabajo, muchachos!… mándenme el resumen por WhatsApp”, habría dicho en tono irónico. Por su parte, el secretario, ya cuestionado por su débil gestión en materia de seguridad, se dedicaba a revisar si en el video de la persecución salía con su “mejor perfil”.
La escena ha generado rechazo entre los habitantes, que ven cómo la ciudadanía pone el pecho ante la inseguridad mientras la administración municipal ofrece apenas un pulgar arriba y frases de aliento virtual.
“Mientras hacían sus supuestos operativos en el municipio, se seguían robando motos y hasta riñas en la zona”, denunció un vecino indignado.
La situación reabre el debate sobre el fracaso de las políticas locales de seguridad, que parecen reducirse a transmisiones en redes sociales y mensajes de WhatsApp, mientras el hampa continúa imponiendo su ley en las calles.






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