Una denuncia ciudadana permitió poner en alerta a las autoridades ambientales sobre la presencia de dos boas constrictor que permanecían en cautiverio y eran utilizadas como atractivo para visitantes en una finca de recreo de Fusagasugá.
Funcionarios de la CAR Cundinamarca llegaron hasta el predio y realizaron la aprehensión preventiva de los dos ejemplares, que posteriormente fueron valorados para determinar si podían regresar a su entorno natural.
Tras comprobar que las serpientes se encontraban en condiciones adecuadas, la autoridad ambiental determinó que podían ser reincorporadas a su hábitat natural.
La CAR recordó que la fauna silvestre no debe mantenerse como mascota ni utilizarse como atractivo turístico, y destacó la importancia de que la ciudadanía denuncie este tipo de situaciones.
Una denuncia que terminó devolviendo a dos animales silvestres a la naturaleza.





0 comentarios